Discurso del Lic. Milcíades Rodríguez:

Distinguidos invitados que nos honran con su presencia.

A nuestro humilde entender ha llegado el momento de revisar y por supuesto evaluar los resultados de aproximadamente un centenar de leyes aprobadas y promulgadas en nuestro país entre el año 1992 y el 2013, sin incluir los múltiples reglamentos, resoluciones y normas generales dictadas por la Administración Tributaria en el transcurso del indicado período. Todas esas leyes, reglamentos, resoluciones y normas generales sin lugar a dudas que inciden en las recaudaciones.

Entre las leyes más importantes podemos citar las siguientes:

11-92 (Código Tributario), 14-93, 6-95, 66-97, 96-97, 150-97, 24-98, 153-98, 203-98, 345-98, 486-98, 43-99, 80-99, 84-99, 19-00, 146-00, 147-00, 11-01, 12-01, 28-01, 62-01, 87-01, 139-01, 158-01, 225-01, 140-02, 145-02, 184-02, 1-04, 2-04, 3-04, 92-04, 288-04, 318-04, 320-04, 236-05, 557-05, 29-06, 226-06, 227-06, 424-06, 495-06, 4-07, 13-07, 56-07, 57-07, 171-07, 172-07, 173-07, 175-07, 183-07, 392-07, 480-08, 492-08, 502-08, 179-09, 182-09, 108-10, 257-10, 139-11, 189-11, 253-12 (conocida como la más reciente Reforma Fiscal), 309-12, 82-13, 109-13 y 195-13.

A esas continuas modificaciones introducidas a nuestro ordenamiento tributario muchos entendidos en la materia las han denominado modificaciones al Código Tributario, otros no menos entendidos las han calificado Reformas Tributarias. En fin en este momento no creemos que haga sentido abrir un debate sobre quién tiene la razón. Lo que si nos atrevemos a asegurar es que por una razón u otra no hemos tenido del 1992 hacia acá una verdadera Reforma Fiscal Integral.

Hoy existen nuevas opiniones, avaladas por declaraciones de representantes autorizados de instituciones internacionales, como lo son la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), de aquellos que entienden que es necesario iniciar una nueva reforma para elevar paulatinamente el nivel de Presión Tributaria de nuestro país, por lo menos hasta llegar al nivel promedio ya alcanzado por otros países latinoamericanos. Sin embargo, aunque los principales funcionarios gubernamentales del área económica han salido a desmentir tales propósitos, eso en modo alguno nos garantiza que ello no vaya a ocurrir, y para aquel que lo dude solo tiene que echar una mirada al pasado.

Las sucesivas Reformas Tributarias que hemos tenido durante las últimas dos décadas han logrado incrementar de forma nominal las recaudaciones, así lo revelan las estadísticas de la propia DGII; sin embargo, la presión tributaria ha exhibido variaciones de importancia, pero lo que más nos llama la atención es el hecho de que los sectores con menor capacidad contributiva son los que vienen cargando desde hace años con la mayor presión tributaria. Esa situación además de resultar contraria a nuestra Constitución, genera grandes desequilibrios económicos y sociales.

El actual sistema tributario depende en gran medida de los impuestos indirectos, lo cual resulta contrario al principio constitucional de capacidad contributiva. Un sistema tributario más progresivo debe posibilitar una mayor y mejor redistribución y eso a su vez debe permitir una mayor asignación de recursos en servicios públicos esenciales tales como, educación, salud y transporte. Así vemos como en la prensa del día de hoy se indica que el Banco Mundial “critica que en gran medida el sistema tributario se basa en impuestos indirectos, limitando su progresividad. Recomienda hacer el sistema tributario más progresivo, sustituyendo algunos impuestos indirectos por directos a las personas y compañías”.

Estamos dentro del grupo de estudiosos de la materia impositiva que creemos que se precisa desde hace años de un aumento gradual y de una manera consistente de la presión tributaria, no obstante, sería muy deshonesto de nuestra parte el dejar de reconocer que el Estado tiene que mejorar de forma significativa todo lo relacionado con la transparencia, la priorización y el adecentamiento del gasto, pues finalmente la presión tributaria es realmente más alta que la que los distintos gobiernos en su momento reconocen y publican. No es casual que, a escala mundial los países que les tienen a sus ciudadanos sus necesidades básicas resueltas (educación, salud y transporte) , son a la vez los que mayor presión tributaria tienen.

Esta nueva edición del Código Tributario anotado, que hoy ponemos en circulación es el resultado de intensas y agotadoras jornadas de trabajo. En varias ocasiones estuvo listo para enviarlo a imprenta, pero nos vimos en la obligación de postergar su publicación  toda vez que, o bien surgía una Ley que modificaba varios artículos de dicho Código o bien rumores que corrían como pólvora, anunciando una nueva reforma. Tanto es así en el momento que imprimíamos esta nueva edición del Código fue publicada la Norma 01-2014 que regula el pago del ITBIS y el Impuesto Selectivo al Consumo por las Transferencias de Bienes y Prestación de Servicios por parte de las zonas francas industriales y especiales al mercado local.

Estamos convencidos que, fruto de los tantos cambios que ha sufrido el Código necesitaba esta nueva compilación, que recoge la ola de cambios que se han producido desde 1992 a la fecha. Ello así porque entre otras razones de peso, muchos de los artículos de los reglamentos para la aplicación de las disposiciones del Código Tributario ya han quedado desfasados, lo cual también supone que se requieren nuevos reglamentos que respondan a las actuales disposiciones de dicho Código.

Debido a que por razones obvias no estamos en condiciones de motorizar las acciones necesarias para la aprobación de un nuevo Código Tributario, que armonice y que reagrupe bajo un mismo cuerpo legal todas las disposiciones legales vigentes a la fecha, lo que sí podemos hacer es poner en sus manos una edición de este Código Tributario anotado, totalmente al día, que les pueda servir como una herramienta de trabajo, confiable.

Quisiera cerrar estas palabras con dos frases o máximas más que apropiadas para esta ocasión:

Según el Primer Ministro Inglés, Sir Winston Churchill:

“Una nación que intente prosperar a base de impuestos es como un hombre con los pies en un cubo tratando de levantarse tirando el asa”

Según la Biblia en Proverbios 29.4:

“Con justicia el rey da estabilidad al país; cuando lo abruma con tributos, lo destruye”

Muchas gracias…

Las personas interesadas en obtener la obra, deben comunicarse con:

Georgina M. Moya
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De Castro, Rivas & Rodríguez
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